Ajustándose a un nuevo cuerpo durante la adolescencia
Nos damos cuenta de cómo luce el cuerpo justamente cuando comenzamos a cambiar. Esto puede hacer que sea difícil lidiar con los cambios físicos desde un punto de vista emocional. Así que, ¿qué es lo que puedes hacer para ajustarte física y emocionalmente a los cambios que trae tu desarrollo? Aquí te damos algunas ideas.
Atención
¡No te compares! Es natural que te fijes en tus amigos como punto de comparación, pero no es buena idea. Compararnos con otras personas es problemático porque cada persona se desarrolla de modo diferente y en distintos períodos de tiempo.
Olvídate de los anuncios de las revistas
En su lugar, ponte a ver las fotos de tu álbum familiar. También es una mala idea comparamos con las celebridades y las modelos. Los anuncios venden fantasía, en lugar de realidad.
Pregunta por fotos de tus padres, tíos y tías cuando ellos tenían tu edad. Esto te dará la oportunidad de hablar con ellos sobre su propio desarrollo.
Trata a tu cuerpo bien
Comer y ejercitarse de forma sana puede darte algún control sobre cómo se transformará tu cuerpo. Además, el ejercicio es un estimulante del humor.
Camina erguido (a)
Como una persona alta – ¡Aunque no lo seas! – Mantén una buena postura y camina erguido. Después de practicar esto durante un tiempo, te sentirás más seguro de ti mismo(a).
Curvas más adelante...
Durante los últimos años de la adolescencia es cuando el cuerpo y la mente comienzan otro proceso de cambio y madurez. Esto significa “llenar” el cuerpo un poco más para lucir más como adultos y menos como adolescentes.
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